¿Qué es y para qué sirve la energía solar?

La energía solar es una energía renovable obtenida a partir del aprovechamiento de la radiación electromagnética procedente del Sol en forma de luz, calor o rayos ultravioleta. Hoy en día, el calor y la luz del Sol pueden aprovecharse por medio de diversos captadores como células fotoeléctricas, heliostatos o colectores solares, pudiendo transformarse en energía eléctrica o térmica. Esta conversión de energía posibilita que la energía proveniente del Sol, sea aprovechado para generar electricidad (luces) o calor (en calefacción, piscinas, etc.)


La energía solar es una de las llamadas energías renovables o energías limpias dado que se obtiene de una fuente natural e inagotable y no deja huella de carbono en nuestro medioambiente. De ahí su consideración en cuanto que podría ayudar a resolver algunos de los actuales problemas más urgentes que afrontan los seres vivos.


¿Cómo se produce la energía solar?


Si partimos de las fusiones de elementos químicos que se producen en el Sol, entenderemos que estas reacciones liberan grandes cantidades de energía en forma de luz y calor que viajan a través de radiaciones -ondas electromagnéticas- para llegar a la Tierra. Esta energía puede ser absorbida de manera eficiente a través de captadores solares térmicos (energía solar térmica), paneles solares fotovoltaicos (energía solar fotovoltaica) o sin ningún elemento externo (energía solar pasiva).

La energía solar una vez llegada a la superficie terrestre, es transformada mediante el uso eficiente de instalaciones fotovoltaicas o térmicas para acabar convirtiéndose en electricidad o calor.

Paneles solares fotovoltaicos para la producción de energía solar
Energía solar. Paneles solares fotovoltaicos

Tipos de energía solar


Veamos las distintas tecnologías que nos permiten aprovechar la energía solar y que básicamente su versión comercial se reduce a tres formas.


Energía solar fotovoltaica

Una instalación de energía solar fotovoltaica está formada por paneles solares fotovoltaicos cuyo objetivo es producir electricidad. Estos paneles, compuestos por dispositivos semiconductores llamados células fotovoltaicas, se caracterizan por generar una corriente eléctrica gracias al Sol. Dicha corriente eléctrica es continua y requiere de su transformación mediante convertidores a corriente alterna, que es la que finalmente se utiliza en las viviendas. No olvidemos que el excedente que podamos generar puede ser vertido a la red eléctrica directamente.


Energía termosolar

La energía termosolar o solar térmica se basa en el aprovechamiento económico de la radiación solar para calentar agua mediante colectores solares. Actualmente es muy habitual su uso y utilización mediante el aumento del fluido incrementando así, su energía interna. Un claro ejemplo lo encontramos en la obtención de agua caliente sanitaria o para la calefacción de una vivienda en el ámbito doméstico y para la climatización e incluso la refrigeración en procesos industriales.


Pero… ¿Cómo se lleva a cabo esta transformación? La energía termosolar se transfiere a través de un aceite térmico como medio portador de calor y siguiendo un circuito. En una primera fase, la luz solar incide sobre unas placas denominadas colectores que son los que recogen la radiación solar. Acto seguido, estos colectores mandan el calor acumulado a un intercambiador a través de un sistema de tuberías, válvulas, bombas… (circuito primario). De ahí se traspasa a un generador auxiliar que puede ser una caldera o un termo, el cual funciona como acumulador de dicha energía (circuito secundario).


Energía solar pasiva

Los sistemas pasivos aprovechan la radiación solar sin la utilización de ningún dispositivo o aparato intermedio. En este caso, las viviendas tienen que estar bien orientadas y aisladas para poder aprovechar al máximo los recursos y reducir hasta un 90% el consumo energético respecto a una casa normal.


Este sistema implica la adecuada ubicación, diseño y orientación de los edificios. Hablamos de casas pasivas o casas autosuficientes basadas en el estándar Passivhaus.

El objetivo es emplear correctamente las propiedades de los materiales y los elementos arquitectónicos de los mismos aplicando criterios de arquitectura bioclimática. Por lo tanto, se tienen en cuenta las condiciones climáticas, y se aprovechan los recursos disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir los impactos ambientales, y reducir así los consumos de energía.


¿Por qué es tan importante la energía solar?


La energía solar es tan importante porque no contribuye al calentamiento global al no emitir gases de efecto invernadero. Es considerada como una de las tecnologías renovables más eficientes en la lucha contra el cambio climático. Está disponible en todo el mundo, al contrario de las tradicionales fuentes fósiles como el carbón, el petróleo, el gas o la energía nuclear cuyas reservas van disminuyendo con el paso de los años y, por tanto, estamos ante recursos no sostenibles en el tiempo.


Las energías renovables y, en su caso, la energía solar, son elementos esenciales de un sistema energético sostenible que permite el desarrollo presente sin poner en riesgo el de las futuras generaciones.

Es importante destacar que la energía solar no emite sustancias tóxicas, residuos ni contaminantes del aire o agua, que como todos sabemos pueden ser muy perjudiciales para el medioambiente y el ser humano.

Energías renovables frente a energías fósiles
Las energías renovables. Una apuesta de futuro

En la situación actual, las renovables y concretamente la fotovoltaica, en buena parte del mundo resulta más económica que las energías convencionales al reducir drásticamente sus costes, de forma que ya son plenamente competitivas con las convencionales en un número creciente de zonas. Las actuales economías de escala y la innovación tecnológica están ya consiguiendo su propósito ambiental para mover el mundo ¡que las energías renovables lleguen a ser la solución más sostenible!


Conclusiones


Como fuente inagotable forma parte de la transición energética que estamos viviendo, debiendo destacar que la propia independencia que genera su uso contribuye a reducir las importaciones energéticas y a crear riqueza y empleo a nivel local. De todo lo expuesto hasta ahora, podemos decir que la generación de electricidad mediante energía solar y su uso eficiente contribuyen al desarrollo sostenible del planeta.


Es fácilmente deducible que la energía solar es un elemento fundamental en la estrategia energética de la Unión Europea y más concretamente en España, desde donde se está impulsando su uso a partir de las energías renovables. El consumidor final es pieza clave en todo este ecosistema energético, al igual que la legislación actual desde donde se ha llevado a cabo una gran apuesta (subvenciones, deducciones fiscales…) con el ánimo de promover grandes cambios y un enorme crecimiento en la oferta de generación de energía verde y sostenible, además de fomentar el autoconsumo.


Este crecimiento agigantado tanto en la producción como en el consumo se traduce en una forma de ahorro a corto, medio y largo plazo, traduciéndose en un cambio de mentalidad en los últimos años que, sin lugar a dudas, hará de nuestro planeta un lugar más habitable y respetuoso con el medioambiente.


Y ahora qué conoces un poco más de cerca la energía solar ¿Crees que está preparado para plantearte su adquisición y consumo? Esperamos que te haya sido útil el artículo y si tienes cualquier duda, déjanos tu comentario o contacta con nosotros directamente a través de nuestra web y os asesoraremos en todo lo necesario. ¡Estaremos encantados de leeros!


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